miércoles, 21 de septiembre de 2016

VALORES ÉTICOS - 1ºESO -CONTENIDOS BÁSICOS


1. ANIMALES MUY PECULIARES
Nuestra especie, la especie humana, ha aparecido sobre el planeta Tierra hace unos doscientos mil años. Ha evolucionado a partir de otras especies de homínidos, y estos a partir de otras especies de primates. Somos, por tanto, una especie animal, que ha surgido -como todas las especies animales existentes-, a consecuencia de un largo y complejo proceso evolutivo.
Pero nosotros somos unos animales muy especiales. A lo largo del proceso evolutivo hemos desarrollado ciertas capacidades que no compartimos con otros animales.
Entre las capacidades exclusivas de nuestra especie la fundamental es la capacidad de pensar usando el lenguaje. Ninguna otra especie piensa manejando ideas, conceptos, símbolos, y reglas sintácticas, como lo hacemos nosotros.
Y esa capacidad de pensar usando una lengua nos ha permitido desarrollar otras dos capacidades que tampoco poseen otros animales (al menos no en el grado en que las poseemos nosotros): la capacidad de ser conscientes y la de razonar.
Ser conscientes quiere decir que «nos damos cuenta» de lo que hacemos.
Razonar es pensar de manera ordenada, con coherencia, siguiendo reglas lógicas.
Pero las capacidades peculiares de los seres humanos no acaban aquí. Porque la capacidad de darnos cuenta de lo que hacemos, y de pensar de manera ordenada y coherente, nos ha permitido desarrollar otra capacidad exclusivamente humana: la capacidad de elegir lo que vamos a hacer. (A esa capacidad que tenemos de elegir lo que vamos a hacer se le suele denominar libre albedrío).
Resumiendo lo dicho, podemos definir a los humanos como «unos animales que piensan usando un lenguaje, y que por eso son conscientes de su existencia y de sus actos, con capacidad para razonar y capacidad de elegir».
Pero también tenemos ciertas capacidades que compartimos con los animales, tales como la capacidad de sentir placer o dolor, la de tener sensaciones (percibimos colores, olores, sabores) y emociones (tales como miedo, cólera). Es discutible si los animales, o algunos animales al menos, pueden experimentar, además, sentimientos (tales como amor, compasión).
Todas estas capacidades han hecho de nosotros unos animales muy peculiares. Animales guiados por sensaciones, emociones y sentimientos, pero con capacidad para tomar conciencia de esas sensaciones, emociones y sentimientos, para reflexionar sobre ellos y tomar decisiones tras esa reflexión. Esto ha hecho que tengamos una capacidad de decidir sobre nuestra propia vida (de decidir cómo orientar nuestra vida, cómo queremos ser) que no tiene ningún otro animal.
Esta capacidad de decidir qué hacer con nosotros mismos es lo que nos convierte en algo más que animales, nos convierte en personas.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del texto cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario, en alguna página fiable de Internet, o pregúntaselo a tu profesor. (Te puede ser útil el blog: www.terminoseticosypoliticos.blogspot.com).
2. ¿Sabrías explicar qué rasgos fundamentales nos diferencian de los animales?
3. Indica algunos rasgos que compartimos con otros animales.
4. ¿Qué significa ser consciente? ¿Crees que un perro es consciente? ¿Y una gallina? Razónalo.
5. ¿Qué significa razonar? ¿Crees que los animales razonan?
6. ¿A qué llamamos libre albedrío?
7. Para pensar: Imagina que pudiésemos fabricar un robot capaz de razonar y hacer cálculos como un ser humano, pero que carece de emociones. Esto es: no ama, no odia, no es ambicioso, ni envidioso, no desea nada, no sufre, no siente placer. ¿Podría esa máquina hacer algo por sí sola sin que se le den instrucciones? ¿Podría tomar decisiones por su cuenta? Razónalo.


2. SOMOS PERSONAS
Hemos concluido la ficha anterior diciendo que nosotros somos algo más que animales, somos personas. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué significa ser «persona»?
Vamos a ver cómo surge el concepto actual de persona:
Como sabrás, la lengua castellana ha evoluciona a partir del latín. Por lo que muchas de las palabras castellanas proceden de aquella lengua. Eso sucede con «persona», que procede del latín persõna, que era el término que se empleaba para denominar a las máscaras que los actores llevaban en el teatro (o también al personaje que interpretaban).
De modo que el término persona nace vinculado a la idea de máscara. Lo cual no debe extrañarnos, porque, en el teatro, una máscara pretendía reflejar un determinado personaje. Y ser persona es en cierto modo representar un papel. Se podría decir que uno va por la vida haciendo el papel de Antonio Pérez, o de María González, o de profesor, o de alumno.
En el siglo VI d. C. el filósofo romano Boecio definió a la persona como «sustancia individual de naturaleza racional». Esa definición de persona fue aceptada por muchos filósofos a lo largo de los siglos posteriores. Por eso vamos a explicar su significado:
Una sustancia viene a ser una cosa, algo que tiene realidad en sí mismo. Por ejemplo, una mesa, una roca, un árbol, un animal, etc.
Una sustancia se diferencia, por lo tanto, de una cualidad (como, por ejemplo, «ser estudiante», «ser alto», «ser verde», «ser guapo»). Las cualidades no tienen realidad en sí mismas sino en otra cosa. Así, para que se dé el «ser estudiante», o «ser alto», o «ser guapo», tiene que haber una cosa, una sustancia, que sea estudiante, que sea alto o que sea guapo.
Pero no toda sustancia es una persona. Un abeto es una sustancia, pero no es persona. Para que exista una persona esa sustancia tiene -según la definición de Boecio-, que ser racional. Esto es, tiene que tenar la capacidad de pensar racionalmente.
Hoy en día se acepta que la capacidad de pensar racionalmente es una condición fundamental para que algo sea considerado una persona. Pero ya hemos visto en la ficha 1, que esa capacidad suele ir asociada a otras capacidades (tales como la consciencia, la capacidad de elegir, etc.).
Por lo que hoy podemos definir una persona como un ser consciente de sus decisiones, con capacidad para elegir lo que quiere hacer, y, por lo tanto, de responsabilizarse de lo que hace.
Los seres humanos nos hacemos personas en la medida en que tomamos conciencia de lo que hacemos y nos responsabilizamos de nuestras decisiones ante nosotros mismos y ante los demás.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del texto cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario, en alguna página fiable de Internet, o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿De dónde procede en sus orígenes el término castellano «persona»?
3. ¿Qué definición de persona estableció Boecio?
4. ¿Qué diferencia existe entre una sustancia y una cualidad?
5. ¿Qué rasgos solemos asociar hoy en día al hecho de ser persona?
6. Para pensar: ¿Sabrías decir qué es un «personaje»? ¿Qué relación puede haber entre persona y personaje?
7. Para pensar: Busca información sobre lo que es una «persona jurídica». Podrías explicar qué similitudes y diferencias existen entre una persona física y una persona jurídica?


3. TENEMOS PERSONALIDAD
Hemos visto -en la ficha 2-, que ser persona implica ser consciente, con capacidad de elegir y de responsabilizarse de lo que se elige.
Pero se puede ser persona de muchas maneras, por eso existe eso que se denomina personalidad. La personalidad es el modo de ser persona que tenemos cada uno, el modo de ser que nos identifica a cada uno de nosotros y nos diferencia de los demás.
La personalidad viene definida por un conjunto de rasgos.       Algunos de estos rasgos son fruto de la herencia genética que recibimos de nuestros ancestros (padres, abuelos). Por ejemplo, por herencia tendemos a ser introvertidos o extrovertidos, más estables o más inestables, etc.
Pero, como ya hemos visto, las personas nos caracterizamos porque somos conscientes, y con capacidad de elegir. Eso significa que no todos los rasgos que nos constituyen son fruto de la herencia genética. Hay muchos rasgos que los aprendemos de los demás o los elegimos conscientemente. Es decir, hay rasgos que son fruto del aprendizaje y de nuestras elecciones.
Así, no puedo elegir la tendencia a ser introvertido, pero sí aprender a abrirme a los demás. No puedo elegir ser alto, o con tendencia a la melancolía, pero puedo elegir ser generoso o mezquino, ser solidario o egoísta, rebelarme o ser conformista, etc. Por eso se puede decir que, hasta cierto punto, «nos hacemos a nosotros mismos». Podemos, dentro de ciertos límites, crear nuestra propia personalidad.
Pues bien, un componente fundamental de nuestra personalidad son los valores éticos que asumimos.
Más adelante intentaremos aclarar qué es un valor y qué es la ética. Pero de momento será suficiente con que sepamos que los valores éticos son «cosas» tales como la honestidad, la solidaridad, la sinceridad, la justicia, la generosidad, el respeto, la paz, la lealtad, etc.
Y parece obvio que si uno apuesta por ser generoso, solidario, honesto, sincero, etc., será una persona muy distinta (esto es, tendrá una personalidad muy distinta) de si uno apuesta por ser egoísta, deshonesto, mentiroso, mezquino, etc.
Por eso es muy importante elegir bien los valores que queramos que guíen nuestra conducta, nuestras decisiones. Porque estamos eligiendo lo que queremos ser, lo que vamos a ser.
Y si dedicamos horas a elegir un pantalón, unas zapatillas o un peinado, parece lógico dedicar ¡al menos el mismo tiempo! a reflexionar sobre los valores que elegimos o que asumimos.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del texto cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario, en una página fiable de Internet, o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué es la personalidad?
3. ¿Puedes señalar algunos rasgos de tu personalidad que sean herencia biológica (heredados de tus padres y abuelos) y algunos que sean fruto de tu aprendizaje o elecciones?
4. ¿Qué quiere decir eso de que en cierto modo «nuestra personalidad la hacemos nosotros mismos»?
5. Haz una lista de valores éticos que consideres deseables para integrarlos en tu personalidad y explica por qué has elegido esos valores.
6. Piensa en alguna persona que admires. Indica qué es lo que encuentras en ella de admirable.


4. TAMBIÉN TENEMOS DIGNIDAD
Hemos visto -en las fichas anteriores- que los seres humanos somos seres conscientes y racionales, y por eso estamos capacitados para decidir cómo queremos vivir y cómo queremos ser. Es decir, somos seres libres (tenemos libre albedrío).
Eso convierte a la vida humana en algo especial. Pues el ser humano es el único ser -que sepamos-, capaz de decidir sobre su propio destino. El único que «tiene que» decidir sobre su propio destino. Los demás seres tienen una vida predeterminada, dirigida por fuerzas externas a ellos mismos (dirigida por las leyes naturales y los instintos).
Esta peculiaridad de los seres humanos tiene dos consecuencias importantes:
(1) Somos seres morales. Esto quiere decir que somos seres capaces de decidir lo que está bien o lo que está mal y de actuar en consecuencia. (Los demás animales no, porque no eligen cómo vivir, siguen a sus instintos).
(2) La vida humana tiene un valor intrínseco. Esto quiere decir que tiene valor en sí misma.
El resto de las cosas que constituyen la naturaleza pueden ser «usadas» para nuestros fines. Pueden ser convertidas en objetos, en instrumentos, para ponerlos a nuestro servicio. (Así, perforamos las montaña para sacar minerales, talamos árboles para hacer muebles, criamos animales para comer, etc.). Pero no es lícito convertir la vida de un ser humano en algo al servicio de nuestros objetivos; no es correcto convertir a un ser humano en un mero objeto, en un mero instrumento.
¿Y por qué no? Pues porque estaríamos negando lo que le hace humano (su capacidad de decidir sobre su propia vida, de decidir cómo quiere vivir, cómo quiere ser).
Por eso decimos que la vida humana posee dignidad.
El término «dignidad» es un término castellano que procede del latín dignitas, que significa valioso. Cuando decimos que la vida humana posee dignidad queremos decir que es valiosa por sí misma, que cada ser humano es valioso por sí mismo.
Y por eso decimos también que todo ser humano es merecedor de respeto.
La palabra «respeto» viene del latín respectus, que significa atención, consideración. Cuando decimos que todo ser humano es merecedor de respeto queremos decir que su vida, por ser humana, es merecedora de especial atención y consideración. Precisamente porque, como ya hemos explicado, tiene un valor intrínseco.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del texto cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario, en una página fiable de Internet, o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué tiene de especial la vida humana que no tengan otros seres naturales?
3. a) ¿Qué es un ser moral? b) ¿Qué hace que los seres humanos seamos seres morales?
4. ¿Por qué no es correcto convertir la vida humana en un mero instrumento?
5. a) ¿Qué se entiende por dignidad? b) ¿Qué quiere decir que la vida humana posee dignidad? c) ¿Qué es lo que hace que la vida humana posea dignidad?
6. a) ¿Qué significa respeto? b) ¿Por qué el ser humano es digno de respeto?
7. Para pensar. ¿Debemos respetar las opiniones de los demás? ¿Y si esas opiniones ofenden a alguna persona o grupo? ¿Qué es más importante respetar a las personas o a sus opiniones?
8. Para pensar. Lee de nuevo lo que hemos dicho sobre la dignidad y trata de responder a la siguiente pregunta ¿para qué sirve un ser humano?
9. Para pensar. Algunos movimientos sociales, como los veganos, sostienen que la vida de todos los seres sentientes, y no solo la humana, merece respeto. ¿Qué opinas tú? ¿Significa eso que debemos, por ejemplo, de abstenernos de convertir a los animales en alimento para nuestro consumo? ¿Significaría eso también que, por ejemplo, los leones deberían dejar de convertir a las cebras en su alimento?


5. SOMOS INTELIGENTES Y TENEMOS EMOCIONES
Recuerda que los seres humanos tenemos la peculiaridad de que somos seres conscientes y racionales, pero movidos por sentimientos y emociones.
Tradicionalmente se consideraba que la capacidad de razonar es la que nos convierte en seres inteligentes; mientras que se consideraba que las emociones y sentimientos nos «animalizan». Además se consideraba que esa capacidad de razonar (que nos hace seres inteligentes) quedaba reducida a la destreza en el cálculo matemático o el razonamiento lógico. Por eso se consideraba que una persona inteligente era una persona con buena capacidad matemática o lógica.
Ahora bien ¿para qué nos sirve la inteligencia?
Parece que básicamente para tres cosas: (1) Para comprender la realidad. (2) Para planificar estrategias con vistas a alcanzar ciertos objetivos. (3) Para solucionar problemas.
Pero hay ciertos tipos de realidades que no parece que puedan ser comprendidas aplicando solamente el cálculo matemático o lógico. Por ejemplo, no parece que el cálculo matemático o lógico sirva para darme cuenta de que un compañero lo está pasando mal. Tampoco parece que el cálculo matemático o lógico me ayude a descubrir qué quiero hacer con mi vida, qué quiero ser de mayor, o en qué me gustaría trabajar, etc.
Y sin embargo ese tipo de cosas son tremendamente importantes. ¿O acaso no son cosas tremendamente importantes para la vida de un ser humano comprender los sentimientos de los demás? ¿No son cosas tremendamente importantes comprender mis propias emociones? ¿Saber cómo controlar u orientar mis emociones? ¿No es importante descubrir qué quiero hacer con mi vida? ¿No es importante conocerme? ¿O saber valorarme? ¿O saber valorar a las personas con las que convivo? ¿No es importante saber hacer amigos y conservarlos?
Sin duda todas estas cosas son muy importantes, porque son las cosas que nos hacen humanos y nos hacen personas. Pero no pueden resolverse con cálculos matemáticos o lógicos. O no solamente con cálculos matemáticos o lógicos. (Ser bueno en matemáticas o lógica nunca viene mal; es más, viene muy bien).
Por eso, desde hace ya años, se viene hablando de otras formas de inteligencia que no son las que se consideraban tradicionalmente. En 1995 el psicólogo norteamericano Daniel Golemann publicó un libro, en el que analiza el funcionamiento de la inteligencia y las emociones, que tituló Inteligencia emocional. A partir de entonces es muy frecuente hablar de la inteligencia emocional como una forma fundamental de inteligencia. Es este tipo de inteligencia el que necesitamos para comprender y resolver el tipo de problemas que hemos señalado anteriormente.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del texto cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario, en una página fiable de Internet, o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué significa ser inteligente?
3. a) ¿A qué capacidades se asociaba tradicionalmente la inteligencia? b) ¿Qué otras capacidades consideramos hoy en día que también forman parte de la inteligencia?
4. Indica algunos problemas con los que nos enfrentamos habitualmente y que no se pueden resolver con el empleo del cálculo matemático o el razonamiento lógico.
5. Para pensar. Haz una lista de emociones o sentimientos que consideres positivos y explica por qué los consideras positivos. Haz una lista de emociones o sentimientos que consideres negativos e indica por qué los consideras negativos. (Mínimo tres de cada.)


6. LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Hemos visto que los seres humanos tenemos la capacidad de razonar, pero poseemos también emociones y sentimientos que nos hacen humanos. Las emociones y sentimientos nos  impulsan a actuar o no actuar, a relacionarnos con los demás o a evitarlos, etc. Por eso es importante saber cómo tratar con nuestras emociones y con nuestros sentimientos, conocerlas, controlarlas, valorarlas. Y también es importante reconocer y valorar los sentimientos de los demás.
¿Y qué son las emociones y sentimientos?
La emociones son ciertos estados físicos y mentales provocados por ciertos estímulos, que nos impulsan a la acción. Emociones básicas son el asombro o la sorpresa, el asco, la tristeza, la ira, el miedo, la alegría.
Los sentimientos surgen de las emociones. Surgen cuando tomamos conciencia de nuestras emociones y las valoramos. Por eso los sentimientos se pueden confundir con las emociones. Pero los sentimientos son menos intensos y más duraderos que las emociones. Así, por ejemplo, una noticia puede hacer que sienta un impuso súbito de felicidad o alegría, que me lleva a darle una abrazo al que tengo al lado. Eso sería una emoción. Pero si ese estado se mantiene y me doy cuenta conscientemente de él puedo decir que «me siento feliz». Otros ejemplos de sentimientos pueden ser: la alegría, la tristeza, el agrado, el desagrado, el alivio, la frustración, etc.
Pues bien, denominamos inteligencia emocional a la capacidad que tenemos de conocer y expresar nuestros sentimientos y emociones, de entender y valorar los sentimientos y emociones de los demás, y de emplear este conocimiento para orientar nuestra conducta.
Forman parte de la inteligencia emocional un conjunto de «habilidades» que nos harán emocionalmente más inteligentes (o emocionalmente menos inteligentes si no las poseemos).
Estas habilidades básicas son:
(1) La  conciencia de uno mismo: es la capacidad de darnos cuenta de nuestros propios sentimientos y emociones.
(2) La autoestima: es la capacidad de valorarse a uno mismo, de quererse a uno mismo.
(3) El autocontrol emocional: es la capacidad de controlar y dirigir de manera consciente nuestras emociones.
(4) El reconocimiento de las emociones ajenas: es la capacidad de darnos cuenta de los sentimientos y emociones de los demás.
(5) La empatía: es la capacidad de conectar con las emociones de los demás, de ponernos en el lugar de los demás, de «meternos en su pellejo».
(6) La automotivación: es la capacidad de encontrar motivos por nosotros mismos para hacer las cosas, de darnos ánimos a nosotros mismos.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del texto cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario, en una página fiable de Internet, o pregúntaselo a tu profesor.
2. a) ¿Qué son las emociones? b) ¿Qué son los sentimientos?
3. ¿A qué llamamos inteligencia emocional?
4. ¿Por qué es importante la inteligencia emocional?
5. a) ¿Qué habilidades forman parte de la inteligencia emocional? b) ¿Te parecen importantes algunas de estas habilidades para convertirnos en seres morales? (Esto es, seres capaces de actual bien o mal, de ser buenos o malvados).
6. Para pensar: ¿Soy emocionalmente inteligente? Indica cuáles de las habilidades básicas de la inteligencia emocional crees que posees y cuáles no.


7. SOMOS ANIMALES SOCIALES
Algunas especies animales, como las termitas, la abejas melíferas, lo lobos, etc., viven en comunidades organizadas. Por eso decimos de tales especies que son animales sociales. Los seres humanos también somos animales sociales. Necesitamos vivir en comunidades organizadas, de lo contrario no podríamos sobrevivir ni desarrollarnos como personas.
Pero los seres humanos somos sociales de un modo muy peculiar. Otras especies de animales sociales se organizan de manera instintiva. Desde que nacen "saben" lo que tienen que hacer dentro de su comunidad. Tienen un papel predeterminado, innato, que les viene dado por la naturaleza.
En el caso de los seres humanos la naturaleza nos ha hecho seres sociales, pero no ha establecido cómo tenemos que organizar la sociedad. (Del mismo modo que la naturaleza nos predetermina para hablar un lenguaje, pero no nos predetermina para hablar español, francés, chino o árabe). Por eso, el modo de organizar la sociedad lo tenemos que decidir nosotros.
Pues bien, para organizar la sociedad necesitamos normas, y valores. Necesitamos normas para regular la conducta con los demás, para poder convivir. Y necesitamos valores, para establecer los objetivos que queremos conseguir (por ejemplo, «igualdad», «libertad», «justicia», «solidaridad», etc.).
Como nacemos en sociedades que ya están organizadas, necesitamos asimilar las normas y valores ya establecidos. Al proceso por el que asumimos tales normas y valores le llamamos proceso de socialización. Pues, al asimilar tales normas y valores, nos hacemos miembros de un grupo, nos hacemos sociales, nos socializamos.
En la socialización (es decir, en el proceso de asimilación de las normas y valores sociales) juegan una papel muy importante la familia, la escuela (colegios, institutos), los amigos, y los medios de comunicación. La familia en la que nacemos, la escuela, los amigos, y los medios de comunicación social nos trasmiten e inculcan ciertas normas y valores. Funcionan, por lo tanto, como agentes de socialización.
Pero, conforme vamos madurando, también tomamos conciencia de que quizá algunas normas y valores no nos gustan, o no nos parecen las adecuadas, o limitan nuestra libertad de un modo innecesario, o no nos dejan realizarnos como personas, etc.
Por eso también debemos participar en la organización de la comunidad. Podemos hacerlo de muchas maneras: (1) Criticando lo que no nos gusta. (2) Intentando convencer a los demás, con razones, de por qué debemos cambiar algunas cosas. (De por qué debemos cambiar algunas normas, costumbres o valores). (3) Participando, conforme vayamos teniendo la edad adecuada, en las organizaciones sociales y políticas ya establecidas. (Bien sea para defenderlas o para cambiarlas). (4) Colaborando con aquellas asociaciones que luchan por mejorar las cosas. Etc.
En conclusión, somos seres sociales, que nacemos en el seno de sociedades organizadas, dentro de las cuales somos socializados en ciertas normas y valores ya establecidos. Pero, como individuos, podemos participar en el modo de organizarse la sociedad en la que vivimos, defendiendo aquellas normas y valores que nos parecen adecuados y tratando de cambiar lo que no nos parece adecuado.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. a) ¿A qué llamamos animales sociales? b) ¿Por qué los seres humanos somos animales sociales? c) ¿En qué se diferencia la manera de organizar la sociedad de los humanos de la del resto de los animales sociales?
3. a) ¿A qué denominamos proceso de socialización? b) ¿Qué elementos fundamentales intervienen en el proceso de socialización? c) ¿Podrías explica cómo interviene cada uno? d) Señala algunas normas y algunos valores que hayas asimilado y explica cómo has llegado a asimilarlos.
4. Desarrolla un esquema de los contenidos tratados en esta unidad.


8. LOS VALORES MORALES Y LA VIDA EN COMUNIDAD
Hemos visto que para organizar la vida en comunidad necesitamos normas y valores.
Las normas son ciertas reglas de conducta que pretenden regular la convivencia con los demás.
Pero podemos organizar la convivencia de muchas maneras (ya que no estamos predeterminados por la naturaleza para organizarnos de un modo concreto). Por eso tenemos que decidir cómo queremos vivir. Tenemos que establecer los objetivos que queremos conseguir con nuestra convivencia. Esos objetivos se establecen mediante valores.
Los valores son ciertas cualidades abstractas que hacen valiosos a sus poseedores. Los valores pueden ser poseídos por las cosas (así, de un jarrón podemos decir que es bonito), las personas (de una persona podemos decir que es generosa), las acciones (de un comportamiento podemos decir que es prudente), y también pueden servir para orientar las relaciones entre personas, para orientar las relaciones sociales o comunitarias (valores tales como la seguridad, la solidaridad, la justicia, el bienestar, etc.)
Pues bien, hay muchos tipos de valores. Los valores pueden ser estéticos (por ejemplo, la elegancia, la belleza), pueden ser religiosos (la santidad), pueden ser vitales (la salud), políticos (la justicia, el bien común), etc.
Pero nos interesan aquí los valores morales. Valores morales son aquellos que funcionan porque los asumimos «en conciencia», porque nos los imponemos a nosotros mismos como deberes. Es decir, los valores morales tienen que ver con lo que nosotros asumimos que debemos hacer.
Ejemplos de valores morales son el respeto (si asumimos que debemos respetar a los demás), la fidelidad (si asumimos que debemos ser fieles a nuestros amigos), la sinceridad (si asumimos que no debemos mentir ni engañar), etc.
Aunque los valores morales se caracterizan porque los asumen los individuos en conciencia, tienen sentido, sobre todo, en relación con los demás. Por eso, según los valores que asumamos estaremos creando un determinado tipo de relación con los demás (estaremos creando un determinado tipo de convivencia, un determinado tipo de sociedad).
Así, valores como el respeto, la solidaridad, la honestidad, sirven para construir un determinado modelo de convivencia. Si por el contrario asumimos como valores el triunfo, el poder, el individualismo, etc., estaremos creando otro modelo de convivencia. Elegir unos valores u otros es elegir un modo de convivencia u otro.
Hay valores que ayudarán a crear sociedades igualitarias y libres. Hay otros que conducen a sociedades en las que muchos individuos son marginados, excluidos. Hay ciertos valores que conducen finalmente a la imposibilidad de convivir, a la destrucción de la convivencia social.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. a) ¿Qué son las normas? b) ¿Qué son los valores? c) ¿Qué tipo de realidades pueden poseer valores?
3. ¿Qué son los valores morales?
4. ¿Además de los valores morales conoces otro tipo de valores? Señala tres tipos de valores distintos de los morales y por un ejemplo de cada tipo.
5. ¿Qué relación tienen los valores con la vida en comunidad?
6. Para pensar. Señala algunos valores que consideres importantes para facilitar la vida en comunidad e indica por qué los consideras importantes para tal fin.


9. LOS TIPOS DE COMUNIDADES Y SUS VALORES
Hemos visto que los seres humanos somos seres sociales que nos organizamos en comunidades para poder sobrevivir y realizarnos como personas. En el seno de estas comunidades se establecen ciertas relaciones entre los individuos y se desarrollan ciertos valores que son imprescindibles para el buen funcionamiento de esas relaciones y para el desarrollo de los caracteres personales de los individuos.
La comunidad más básica, la comunidad en la que nos encontramos nada más nacer, es la familia. La familia es una agrupación unida por lazos de consanguinidad (aunque puede incluir hijos adoptados) y afectivos.
Pero el modo de organizarse las familias también puede variar. Antiguamente las familias tendían a ser más amplias y las relaciones en la familia más jerarquizadas. Así, era frecuente que en la misma casa convivieran padres, hijos (con frecuencia más de tres) y abuelos. Y las relaciones eran de tipo patriarcal, es decir, el padre de familia mandaba sobre su esposa e hijos como si se tratase de un jefe de tribu. Por eso una valor fundamental era la obediencia. Hoy las familias suelen ser más reducidas y con relaciones más igualitarias. Aunque, obviamente, las relaciones entre padres e hijos no pueden ser estrictamente igualitarias, pues aquellos tienen la función de cuidar y educar a estos. Además, actualmente hay muchos tipos de familias (biparentales, monoparentales, basadas en relaciones afectivas de tipo heterosexual, homosexual, etc.). Y consideramos que el amor, el respeto, la fidelidad y la gratitud, son valores esenciales para regular las relaciones interfamiliares.
Los grupos de amigos constituyen otra forma de comunidad con un importante papel en la socialización de los individuos. Los amigos adquieren una importancia especial en la adolescencia, cuando los chicos y las chicas comienzan el proceso de maduración, cuando empiezan a desarrollar sus propias opiniones (que no siempre coinciden con las de sus padres), y empiezan a hacer sus propios planes de futuro. En esta época aparecen también los amigos especiales, los lazos afectivos que surgen de la atracción sexual.
Pero estos vínculos especiales con el grupo, o con los novios o novias, etc., puede dar origen también a conflictos. Así aparecen los celos, las envidias, diversas formas de intolerancia (machismo, acoso entre iguales, xenofobia, racismo), etc. Por eso, en esta época, es fundamental desarrollar valores tales como el respeto (que es fundamental siempre) y la tolerancia (que es la capacidad de aceptar al diferente). Y es importante también saber defender las propias opiniones de una manera asertiva. Una conducta asertiva, o una persona asertiva, es aquella que defiende sus propias opiniones con firmeza. La persona asertiva se diferencia de la violenta (que trata de imponer sus propias opiniones), y de la sumisa (que, por miedo o falta de carácter, se limita a acatar lo que le mandan). Es esencial aprender a decir no, cuando quieren involucrarnos en actividades que nos parecen incorrectas o no compartimos.
Hay, finalmente, otro tipo de comunidades fundamentales: las comunidades de tipo político (ayuntamientos, comunidades autónomas -en el caso español-, Estados, etc.), en el seno de las cuales nos formamos como ciudadanos (en el mejor de los casos) o como súbditos, o siervos (en el peor). Pero sobre este tipo de comunidades hablaremos más adelante.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué diferencias fundamentales podemos encontrar, al menos en España, entre las familias antiguas y la actuales?
3. a) ¿Qué valores crees que debe trasmitir la familia y que son importantes para el funcionamiento de la familia? b) ¿Por qué los consideras importantes?
4. a) ¿Qué cualidades valoras en un amigo? b) ¿Qué conflictos consideras que son más habituales entre los grupos de amigos? c) ¿Por qué crees que surgen tales conflictos?
5. a) ¿Conoces casos de conductas machistas entre chicos de tu edad? b) ¿Por qué crees que se producen tales conductas? c) ¿Conoces caso de acoso (bulling)? d) ¿Por qué crees que se producen?
6. a) ¿Qué es una persona asertiva? b) ¿Por qué es importante ser asertivo?


10. ÉTICA Y MORAL
Hemos visto, en la Unidad 8, lo que son normas y valores morales. Pues bien, se denomina conducta moral a la conducta que se lleva a cabo siguiendo esas normas y valores. Por eso podemos definir la moral como el conjunto de normas y valores que asumimos en conciencia y que establecen lo que debemos hacer (lo que está bien), así como lo que no debemos hacer (lo que está mal).
Recuerda (lo vimos en la Unidad 1) que los seres humanos somos unos animales muy peculiares. Los seres humanos no tenemos una vida predeterminada (guiada por puros instintos, como los animales), sino que somos seres conscientes y racionales, con capacidad de elegir. Por eso tenemos que decidir cómo queremos vivir. Y eso es lo que nos hace seres morales. Como tenemos que elegir, tenemos que responsabilizarnos de lo que hacemos. Y por eso tenemos que decidir qué se debe, o qué no se debe, hacer. Tenemos que decidir, qué está bien y qué está mal.
Por eso, desde que nacemos vamos asumiendo una serie de valores y normas morales que nos proporcionan los agentes de socialización: familia, escuela, amigos, medios de comunicación, etc.
Normalmente esas normas y valores morales los asumimos de manera inconsciente, sin darnos cuenta. Pero llega un momento que es necesario reflexionar sobre esas normas y valores morales. Porque puede suceder que ciertas normas y valores que nos han inculcando no sean los correctos, los más adecuados. Pueden que tuviesen sentido en otras épocas y que ya no lo tengan ahora. O puede ser que se contradigan con otros que consideramos más importantes.
Pues bien, la ética es la disciplina filosófica que se encarga de reflexionar sobre la moral. La ética analiza las normas y valores que tenemos, las compara con las normas y valores morales propios de otras personas, otras culturas u otras épocas, trata de buscarles un fundamento (una justificación), etc. A partir de esta reflexión, la ética trata de construir proyectos morales racionales, mejor fundamentados, que valgan para toda la humanidad.
La diferencia entre la moral y la ética reside, fundamentalmente, en que la moral surge de manera más o menos espontánea, en la vida cotidiana, para facilitar la convivencia en el seno de un grupo. (Aunque con frecuencia los sistemas morales surgen por la influencia religiosa). La ética surge de la reflexión consciente y racional, y pretende valer para todos los seres humanos.
Entre los proyectos éticos (o de moral racional) más influyentes a lo largo de la historia están: la ética eudaimonista de Aristóteles, la ética hedonista de Epicuro, la ética del deber o de la dignidad de Inmanuel Kant, la ética utilitarista de John Stuart Mill, etc.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué es la moral?
3. ¿Por qué los seres humanos necesitamos de la moral?
4. ¿Cómo surgen las normas y valores morales y cuál es su finalidad?
5. ¿Qué es la ética?
6. ¿Cómo se origina la ética y cuál es la finalidad de la ética?
7. Para pensar: ¿Serías capaz de poner un ejemplo de contradicción entre unas normas (o valores) morales y otras normas (o valores) morales?

11. LA POLÍTICA
Vamos a repasar algunas cosas que vimos en los cuadros 7, 8, 9 y 10.
La primera es que los seres humanos somos seres sociales, esto quiere decir que vivimos en comunidades organizadas.
Para posibilitar la convivencia en la comunidad necesitamos crear normas y valores. Entre esas normas y valores están las normas y valores morales, y las normas y valores éticos.
Las normas y valores morales se caracterizan porque: (1) Funcionan porque nosotros los asumimos, los hacemos nuestros, los asumimos «en conciencia». (2) Tienen que ver con lo que consideramos que está bien o está mal, con lo que consideramos que se debe hacer o no se debe hacer. (3) Las asumimos, a veces sin darnos cuenta, a través de los agentes de socialización (familia, amigos, escuela, medios de comunicación, etc.).
Llamamos ética a la disciplina que estudia la moral. Para hacerlo, la ética analiza nuestras normas y valores morales, los compara con otros y trata de justificarlos o de cambiarlos (si se llega a la conclusión de que no están justificados, de que no tienen sentido). Al hacer esto, la ética produce nuevas normas y valores morales que surgen de la reflexión, que tienen una justificación racional. A estas normas y valores morales que surgen de la reflexión se les denomina normas éticas y valores éticos. Ejemplos de normas éticas son: «Debes tratar a todas las personas como si fuesen valiosas por sí mismas». Ejemplo de valores éticos son: la «felicidad», la «dignidad», la «justicia».
Pero para organizar la vida en comunidad no es suficiente con la moral y la ética. Se necesita también de la política.
La palabra política procede del griego polis, que es como denominaban en la civilización griega antigua a los pequeños Estados (ciudades-Estado) en las que vivían organizados. Pues bien, la política viene a ser el arte de gobernar y organizar la polis, el Estado. Porque los Estados se pueden organizar de muchas maneras, y pueden ser gobernados de muchas maneras. Pero no todas las consideramos igualmente válidas.
Así, por ejemplo, en la Edad Media, la forma de organización habitual era el sistema feudal, que diferenciaba entre señores feudales (los nobles) que tenían todos los privilegios políticos y económicos, y los siervos, que vivían sometidos (en régimen de servidumbre) a los primeros. Más tarde triunfan las monarquías absolutas, en las que el rey concentraba todo el poder, y los demás eran súbditos del rey (es decir, estaban sometidos al rey).
Ya en el mundo contemporáneo, las sociedades se han organizado de muchas maneras, ha habido regímenes políticos fascistas, comunistas, dictaduras militares, etc. Pero hoy tendemos a considerar que el mejor régimen político, aquel que es más respetuoso con la dignidad humana, que es un valor ético fundamental, y aquel que, además, ha conseguido mayor bienestar para las personas, es la democracia.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Por qué se dice que los seres humanos somos animales sociales?
3. ¿Por qué se caracterizan las normas y valores morales?
4. ¿Qué diferencia hay entre moral y ética?
5. a) ¿Qué es la política? b) ¿Por qué es importante la reflexión política?
6. ¿Sabrías explicar qué es una democracia? Puedes buscar información en internet.
7. ¿Por qué podemos decir que la democracia es la mejor forma de gobierno?
8. Para pensar: Relee el Cuadro 4. ¿Por qué podemos decir que la democracia es el régimen político más respetuoso con la dignidad humana?

12. DEMOCRACIA Y DERECHOS CIUDADANOS
Como ya hemos visto en otras unidades anteriores, los seres humanos somos seres sociales, que vivimos en comunidades organizadas. Actualmente todos los seres humanos del planeta vivimos organizados en naciones políticas. Naciones políticas son, por ejemplo, la nación mejicana, la francesa, la española, la rumana, la egipcia, la marroquí, la afgana, la china, etc.
Pero las naciones políticas pueden estar gobernadas de muchas maneras distintas.
Pues bien, se llama régimen político al tipo de gobierno que tiene una nación. Un régimen político puede ser fascista, dictatorial, absolutista, comunista, etc. Pero hoy en día consideramos que el mejor régimen político es la democracia.
¿Y qué es una democracia?
La palabra «democracia» procede del griego y significa, literalmente, «gobierno del pueblo». En las democracias actuales, que el pueblo gobierne implica que:
1. Todos los individuos que constituyen una nación, son considerados ciudadanos. Que son considerados ciudadanos quiere decir que son considerados seres libres y autónomos, con derechos y deberes políticos. Ser ciudadano es, por lo tanto, lo contrario de ser siervo o esclavo. (Un siervo o un esclavo es alguien que está sometido a otras personas, que deciden sobre sus vidas.)
2. La soberanía reside en el pueblo, esto es, en el conjunto de los ciudadanos. Soberanía significa poder supremo, el poder que ya no está sometido a otro poder. Eso quiere decir que en una democracia es el conjunto de los ciudadanos (y no un rey, o un caudillo, o un tirano) quien tiene el poder supremo dentro del Estado. No obstante, en las democracias actuales el pueblo no ejerce el poder de manera directa (lo que sería muy complicado), sino que elige a unos representantes que son quienes hacen las leyes y gobiernan en su nombre.
3. Además de elegir a sus representantes políticos, los ciudadanos pueden participar en los asuntos políticos de otras maneras: formando parte de partidos políticos, de sindicatos, de asociaciones vecinales, etc.
Hemos dicho que en una democracia los individuos tienen la categoría de ciudadanos. Y que un ciudadano es un ser libre y autónomo con derechos y deberes políticos. ¿Y qué son los derechos y deberes políticos?
Un derecho político es una norma que nos reconoce que podemos hacer algo, o exigir algo a los demás.
Pero para poder hacer algo, o para poder exigir algo, los demás tendrán el deber de permitirnos eso que hacemos o de darnos eso que exigimos. Y como los demás también tienen derechos podrán exigirnos, a su vez, que les permitamos hacer algo o que les demos algo.    Por eso para que haya derechos tiene que haber deberes. Los deberes son las obligaciones que tenemos para con los demás. Si nadie cumpliese con sus deberes nadie tendría derechos.
Por ejemplo, en España tenemos reconocido el derecho a una educación pública y gratuita. Es decir, tenemos el derecho a estar escolarizados aunque no podamos, o no queramos, pagarnos un colegio privado. Y tenemos el derecho a una sanidad pública y gratuita. Es decir, tenemos el derecho a que nos atienda un médico y nos cuiden cuando estamos enfermos, aunque no podamos pagar un médico o un hospital privado. Pero para poder tener estos derechos alguien tiene que tener deberes. Alguien tiene que pagar impuestos para mantener los colegios y los hospitales. Tiene que haber médicos y profesores que cumplan correctamente con sus obligaciones (nos curen y nos enseñen). Tenemos que tener el deber de estudiar. Etc.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. Define los siguientes términos: «democracia», «régimen político», «derecho político», «soberanía».
3. ¿Cómo participa el pueblo en el gobierno en un régimen democrático?
4. a) ¿Qué es un ciudadano? b) ¿Qué diferencia hay entre ser ciudadano y ser siervo o esclavo?
5. a) ¿Qué significa tener derechos políticos? b) ¿Por qué para tener derechos hay que tener deberes?

13. LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA
En nuestros días el funcionamiento de los Estados democráticos está, por lo general, regulado por una constitución. Así sucede, por ejemplo, con el Estado español.
Una constitución es la norma fundamental donde están recogidas las reglas de juego del propio Estado. Las constituciones suelen establecer también las reglas para cambiar sus propias reglas.
España ha tenido numerosas constituciones a los largo de su historia.            La actual constitución española fue aprobada en 1978, es la más duradera que hemos tenido. En su artículo 1 se define a España como un «Estado social y democrático de derecho». Vamos a ver qué significa esto:

Que sea un Estado democrático quiere decir que la soberanía reside en la voluntad popular. Es decir, que los poderes que constituyen el Estado son elegidos (directa o indirectamente) por el pueblo español. Los tres poderes que constituyen el Estado son el poder legislativo, el ejecutivo y el judicial:
1. El poder legislativo reside en las Cortes generales (Parlamento y Senado), y en los diversos parlamentos autonómicos. Se encarga de hacer las leyes. Y es elegido directamente por los ciudadanos.
2. El poder ejecutivo reside en el gobierno (y en los gobiernos autonómicos y locales). Se encarga de aplicar las leyes, de ponerlas en funcionamiento. El gobierno es elegido por el Parlamento (de modo que se puede decir que es elegido «indirectamente» por los ciudadanos).
3. El poder judicial reside en los Juzgados y Tribunales de Justicia. Se encarga de hace cumplir la ley, juzgando y penalizando a quien la incumple. El gobierno de los jueces y tribunales reside en el Consejo General del Poder Judicial. Los ciudadanos comunes pueden participar en la administración de la justicia a través de los jurados populares.

Que sea un Estado de derecho quiere decir que tanto los poderes del propio Estado, como las demás instituciones e individuos particulares están sometidos a la ley y protegidos por la ley.

Que sea un Estado social quiere decir que el Estado se encarga de poner en marcha aquellas acciones necesarias para lograr la solidaridad y bienestar de los ciudadanos. Así, por ejemplo, el Estado se encarga de redistribuir la riqueza generada en el país poniendo en marcha un sistema público y gratuito de enseñanza, una sanidad pública y gratuita, infraestructuras, sistema de pensiones, financiar actividades culturales diversas (museos, actividades deportivas, etc.), etc.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué es una constitución?
3. a) ¿En dónde reside el poder legislativo en España? b) ¿Cuál es su función? c) ¿Quién y cómo lo elige?
4. a)  ¿Dónde reside el poder ejecutivo? b) ¿Cuál es su función? c) ¿Quién y cómo lo elige?
5. a) ¿Dónde reside el poder judicial en España? b) ¿Cuál es su función?
6. a) ¿Por qué podemos decir que España es un Estado democrático? b) ¿Y por qué podemos decir que el Estado español es un Estado de derecho? c) ¿Qué quiere decir que el Estado español es un Estado social?
7. a) Intenta averiguar cuánto cuesta tu escolarización por curso. b) ¿Sabrías explicar de dónde sale el dinero para pagar tu escolarización?
8. Busca un ejemplar de la Constitución española (se puede encontrar fácilmente en Internet o en la biblioteca del instituto) y lee el preámbulo. A continuación: a) Señala los valores éticos en los que se fundamenta. b) Señala los fines que persigue. c) Indica cuál es su fuente de legitimación.


14. LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
A lo largo de la historia diversos colectivos humanos han luchado por tener derechos. Pero muchas veces los derechos de unos se convertían en deberes u obligaciones de otros, sin que hubiese reciprocidad. Así, en el mundo antiguo los hombres libres tenían unos derechos conseguidos en gran medida a costa de esclavizar a otros, lo varones unos derechos a costa de las mujeres, los señores o nobles a costa de los siervos o plebeyos, etc.
En el siglo XX hubo dos guerras mundiales. La II Guerra Mundial se desencadenó cuando ciertas ideologías políticas (tales como el fascismo y el nacionalsocialismo, que constituyen una mezcla de nacionalismo y racismo) que triunfaron en Italia, Japón y Alemania, defendieron la superioridad de unos pueblos o unas razas sobre otras. Y el derecho de unos pueblos o unas razas a someter a otras e incluso a exterminarlas.
La II Guerra Mundial se saldó con unos 55 millones de muertos, ente los cuales estaban entre cinco y seis millones de personas (sobre todo judíos, aunque también gitanos, y opositores políticos al régimen) asesinados en campos de concentración.
La II Guerra Mundial terminó en 1945. Las consecuencias brutales de esta guerra llevaron a los líderes políticos y espirituales del mundo a plantear la necesidad de evitar que nada semejante pudiese volver a pasar en el futuro. Con esa intención se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La ONU fue fundada el 24 de octubre de 1945 en San Francisco (California), por 51 países. Se creó con el objetivo de potenciar la cooperación en cuestiones tales como el Derecho internacional, la paz, la seguridad, el desarrollo económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos humanos. Posteriormente se estableció su sede en Nueva York.
El 10 de diciembre de 1948 se aprobó en una Asamblea General de la ONU la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esta declaración consiste en un documento que consta de un preámbulo y treinta artículos, en el que se recogen los derechos básicos que deben tener todos los seres humanos.
En ese momento formaban parte de la ONU un total de cincuenta y seis Estados. Cuarenta y ocho votaron a favor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y ocho se abstuvieron. Hoy en día forman parte de la ONU un total de 193 Estados. Todos ellos se han comprometido a cumplir con la mencionada declaración.
La aprobación de este documento fue el primer gran logro de la ONU. Pues, por primera vez en la historia, una buena parte de los representantes políticos de la humanidad se ponen de acuerdo para establecer un código de derechos válidos para todos los seres humanos.
El problema que tenemos hoy en día es lograr que ese código de derechos se cumpla en la práctica. Con ese objetivo han surgido numerosas «organizaciones no gubernamentales» (ONGs). Entre estas destaca Amnistía Internacional.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. a) ¿Qué es la Organización de las Naciones Unidas? b) ¿Con qué objetivos se creó?
3. a) ¿Qué es la Declaración Universal de los Derechos Humanos? b) ¿Quién y cuándo aprobó dicha declaración? c) ¿Crees que había alguna razón especial para que se aprobase en ese momento?
4. Lee la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Puedes encontrarla en:
http://ciudadanosysoberanos.blogspot.com.es/2015/10/blog-post_3.html
Señala los dos artículos que te parezcan más importantes e indica por qué te parecen los más importantes.
5. Busca información sobre las ideologías que provocaron las II Guerra Mundial (nacionalismo, racismo) contrástalas con los objetivos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.


15. CUANDO NO SE RESPETAN LOS DERECHOS HUMANOS:
TIPOS DE MARGINACIÓN MÁS FRECUENTES
La lucha por adquirir derechos ha sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad. Pero, como ya hemos visto en la Unidad 14, los derechos solían ser una conquista de ciertos colectivos humanos, a costa, con frecuencia, de otros colectivos. Es decir, los derechos eran, muchas veces, lo privilegios de alguien. Hubo que esperar a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948, para que se aprobase un código de derechos universal (universal en un doble sentido, incluye a todos los seres humanos, y ha sido aprobado por la casi totalidad de los países del planeta).
Cuando los derechos de las personas no son respetados surgen distintas formas de marginación. Marginar es apartar, dejar al margen de los beneficios sociales a una persona o un grupo de personas. Las formas más habituales de marginación son las siguientes:
1. Clasismo: consiste en valorar a las personas en función de la clase social a la que pertenecen, favoreciendo a los que pertenecen a las clases ricas o poderosas y marginando a los pertenecientes a las clases más pobres.
Una clase social es un grupo de personas que reúnen condiciones económicas similares. Así podemos hablar de la clase alta (los ricos), la clase baja (los pobres), la clase media, la clase de los trabajadores, la clase de los propietarios.
2. Sexismo/machismo: el sexismo consiste en discriminar a las personas en función del sexo. Tradicionalmente han sido los varones los que han tenido el poder político, económico y militar, discriminando a las mujeres. Por eso la forma habitual de sexismo es el machismo (que consiste en discriminar a las mujeres –las hembras de la especie humana-, frente a los varones –los machos de la especie humana-).
3. Racismo: consiste en valorar a las personas en función de la raza a la que pertenecen, discriminando a las personas pertenecientes a una raza frente a las pertenecientes a otra, o considerando que hay unas razas superiores a otras.
4. Xenofobia: consiste en marginar o despreciar a los extranjeros o los pertenecientes a culturas distintas a la nuestra.
El nombre procede de xenos (palabra de origen griego que significa extranjero, extraño) y fobia (palabra de origen griego que significa fuerte aversión a algo o temor irracional a algo).
5. Homofobia: consiste en el desprecio o marginación de los homosexuales.
Homosexual es aquel al que la atraen las personas de su mismo sexo. Si se trata de un varón al que le atraen los varones se dice que es gay. Si se trata de una mujer a la que le atraen las mujeres se dice que es lesbiana.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. ¿Qué es la marginación?
3. Explica cuáles son y en qué consisten las formas de marginación más habituales (las señaladas en el texto).
4. ¿Se te ocurren otras formas de marginación además de las indicadas en el texto?
5. Busca información (puedes hacerlo a través de internet) sobre la situación de la mujer en el mundo. Señala algunas formas de discriminación a la que está sometida en algunos países.
6. Crees que en España siguen existiendo algunas de las formas de marginación señaladas? ¿Cuáles? ¿Conoces casos concretos?


16. ÉTICA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Nuestra civilización actual es fruto, sobre todo, del desarrollo científico y tecnológico. En los últimos siglos -y, sobre todo, en las últimas décadas- se han producido tales avances que cosas que podían parecer magia a nuestros antepasados ahora forman parte de nuestra vida cotidiana. Cosas tales como hablar con personas que están a miles de kilómetros (y poder verlas); cambiar el código genético de una especie para producir otra distinta; acceder, con solo pulsar unas teclas, a la información equivalente a miles de enciclopedias; operar un órgano con rayos laser; mover aparatos a distancia con un implante en el cerebro, etcétera.
Todos estos avances han traído cosas muy positivas: mayor capacidad de producción agrícola, curar enfermedades de las que antes moría la gente, comunicarnos e informarnos con muchísima más facilidad, eliminar los trabajos más pesados (que ahora realizan las máquinas), nuevas posibilidades de disfrutar (cine, música y videojuegos on-line, por ejemplo), etc.
Pero sin duda, el desarrollo científico y tecnológico también acarrea problemas. Entre estos:
1. Problemas medioambientales: el desarrollo tecnológico sin control ha traído consigo contaminación ambiental y la introducción de especies modificadas en la naturaleza. Cosas que pueden tener consecuencias imprevisibles sobre el equilibrio natural y la salud humana.
2. Nuevas formas de adicción y pérdida de la autonomía personal: las nuevas formas de ocio y comunicación (móviles, internet), pueden producir adición, especialmente entre los jóvenes, de tal modo que lo que era un instrumento para el disfrute se acaba convirtiendo en una obsesión que nos domina y de la que no podemos librarnos.
3. Invasión de la intimidad: el desarrollo tecnológico ha permitido que hoy en día todo el mundo ande con una cámara en el bolsillo, que las tiendas y ayuntamientos nos graben cuando entramos a comprar o incluso cuando vamos paseando por la calle, etcétera; y todas esas grabaciones de nuestra vida, realizados con, o sin, nuestro permiso, pueden ser enviadas a través de diversos medios para que sean visionadas por cualquiera. Eso hace que seamos cada vez menos dueños de nuestra propia imagen, que nuestra intimidad se convierta en una cosa pública.
4. Modificación de la naturaleza humana: el desarrollo científico y tecnológico actual permite modificar el código genético de los seres vivos, incluida la especie humana. Esto posibilita, por ejemplo, el diseño de niños «a la carta», hechos con las características deseadas (eugenesia). El desarrollo científico y tecnológico, posibilita, también implantar elementos en el organismo humano que lo dote de nuevas funciones. Por ejemplo, que le permita mover aparatos a distancia con un implante en el cerebro (creando así ciborgs). Todas estas cosas están abriendo la posibilidad de modificar la propia naturaleza humana hasta tal punto que algunos filósofos y especialistas en inteligencia artificial dicen que nos dirigimos a una era posthumana. Pero todas estas cosas, ¿son deseables?
Estos problemas hacen necesario reflexionar sobre los límites de la ciencia y la tecnología. La ciencia y la tecnología permiten hacer cosas que antes eran impensables, pero ¿todo lo que puede hacerse debe hacerse?
Preguntarnos por lo que se debe o no se debe hacer es, como ya hemos visto anteriormente, una tarea de la ética. Si respondemos que sí a esa pregunta estaremos poniendo la vida humana en manos de la ciencia y la tecnología. Pero quizá eso nos lleve a renunciar a ciertos valores que hemos tardado siglos en conquistar; el fundamental: la dignidad. El intento de plasmar esta defensa de la dignidad en un código de derechos dio origen a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

ACTIVIDADES
1. Subraya los términos del cuadro cuyo significado no conozcas y búscalo en un diccionario o pregúntaselo a tu profesor.
2. Señala las consecuencias positivas y negativas que puede traer el desarrollo científico y tecnológico.
3. ¿Crees que la investigación científica y tecnológica debe tener límites? Explica por qué.
4. ¿Cuáles han de ser los límites que ha de tener la investigación científica y tecnológica? Explica por qué.


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